Estudio Básico de Esterilidad

Hasta en un 50% de las parejas que consultan por esterilidad puede haber un problema en el semen. Por este motivo el estudio básico de esterilidad siempre debe incluir una valoración de la calidad del semen. El seminograma es la prueba más sencilla para conocer el estado de los espermatozoides, valora aspectos como la cantidad, la movilidad y la morfología de los espermatozoides. Una baja cantidad de espermatozoides, una mala movilidad o un número elevado de espermatozoides con anomalías en su morfología pueden justificar que no se consiga el embarazo.

Cuando el resultado del seminograma está en el límite de la normalidad se debe realizar un test de REM. Esta prueba nos informa sobre el número total de espermatozoides móviles recuperados. En función del resultado podremos elegir el tratamiento de reproducción asistida adecuado. Para que un seminograma sea valorable se deben cumplir una serie de requisitos:

  • Tiempo de abstinencia entre 2 y 3 días
  • Evaluar la muestra en menos de una hora desde su obtención
  • También hay que tener en cuenta que el uso de ciertos medicamentos o procesos como la fiebre pueden afectar a la calidad del mismo.

En la mayoría de los casos un seminograma normal es representativo de una buena fertilidad masculina pero en ocasiones pueden existir problemas que no son detectables mediante un seminograma. Cuando a pesar de tener un seminograma normal no se consigue el embarazo es recomendable realizar un estudio andrológico completo.

Factor Masculino

Cuando hay problemas de concepción, es importante establecer el origen de la esterilidad/infertilidad. Se prestará especial atención a factores como la edad, el tiempo de esterilidad, los antecedentes personales, los hábitos de vida y la regularidad menstrual teniendo en cuenta que, para conseguir un embarazo es necesario que los ovarios funcionen correctamente, que las trompas sean permeables, que el útero no presente alteraciones y una buena calidad de los espermatozoides. El estudio básico de esterilidad nos permitirá valorar cada uno de estos aspectos para poder diagnosticar y tratar a la pareja.

Existen situaciones en las que se recomienda no esperar más de seis meses para hacer una consulta de esterilidad:

  • Mujeres mayores de 38 años
  • Ciclos irregulares de más de 35 días
  • Cirugía previa de ovarios
  • Enfermedades como la endometriosis
  • Tratamientos previos con quimioterapia
  • Abortos a repetición (dos o más abortos)

Mejorar el estilo de vida es importante para la salud reproductiva, ya que un estilo de vida saludable mejora las posibilidades de embarazo. Para ello se debe tener un peso adecuado manteniendo el índice de masa corporal (IMC) en unos límites aceptables, un índice bajo puede derivar en problemas de ovulación mientras que un exceso de peso se puede relacionar con peor calidad de los óvulos, alteraciones endometriales y del ciclo.

Otros factores como el tabaco, drogas, enfermedades de transmisión sexual (ETS) y el consumo elevado de café y alcohol también pueden comprometer la fertilidad de una pareja.

Reserva Ovárica

La reserva ovárica de la mujer está determinada genéticamente. Durante el desarrollo embrionario se generan todos los folículos que la mujer va a utilizar a lo largo de su vida reproductiva, se correlaciona con la edad de la mujer, manteniéndose estable hasta los 35 años y disminuyendo progresivamente a partir de ese momento.

Durante la fase inicial del ciclo ovárico se reclutan muchos folículos para que finalmente se seleccione uno que es el que producirá la ovulación. El resto de los folículos reclutados se perderán y así disminuirá la reserva ovárica paulatinamente hasta el momento de la menopausia.

Hay situaciones que pueden disminuir la reserva ovárica de la mujer. Se debe prestar especial atención ante cualquier tipo de cirugía de los ovarios y el uso de determinados medicamentos como los quimioterápicos. Por este motivo se recomienda ser muy conservadores con la cirugía ovárica e intentar evitarla en la medida de lo posible. En el caso de tratamientos quimioterápicos la recomendación es la de congelar óvulos siempre que sea posible ya que en muchos casos estos tratamientos acaban destruyendo totalmente la reserva ovárica y anulando las posibilidades de conseguir un embarazo con los propios óvulos.

Disponemos de diferentes test para valorar la reserva ovárica aunque los que permiten analizarla de forma más sencilla y con más exactitud son:

  • Hormona antimülleriana (AMH): se produce en el ovario y refleja la cantidad de folículos disponibles. Nos permite valorar tanto la baja reserva ovárica como el riesgo de hiperestimulación en un tratamiento, se puede determinar en cualquier momento del ciclo.
  • Recuento de folículos antrales por ecografía: se realiza al principio del ciclo y nos muestra los folículos que están preparados para responder ante una estimulación hormonal en ese ciclo.
  • FSH y estradiol basales: se realiza siempre al inicio del ciclo y es necesario determinar ambas hormonas para poder valorar la reserva ovárica, sus valores pueden variar entre ciclos el pronóstico vendrá determinado por el resultado más alto de la FSH.

Se debe tener en cuenta que los resultados de las pruebas de reserva ovárica son orientativos y que se deben analizar en el conjunto de la historia clínica de la paciente. A pesar de estos marcadores de reserva ovárica, la forma más fiable de conocerla es sometiendo a los ovarios a una estimulación hormonal.